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jueves, 13 de agosto de 2009

ANIVERSARIO DE BODA DE CRISTAL


15 Años

Les dejo esta reflexión que no esta escrita precisamenta para una boda, pero hay frases muy interesantes que se pueden rescatar para el compromiso del matrimonio....

El número de años es muy sugestivo: 15. Entre todas las cosas que este numero insinúa, me he quedado con una cierta afirmación popular, que reconoce en los 15 años de perseverancia las bodas de cristal.

Sin pretender dirimir el valor y la precisión de una tradición tan relativa, me he encontrado con que, de todas las resonancias e insinuaciones que este número podría suscitar, cada vez que pensaba en este día aparecía con fuerza esto: de cristal...

Prestando atención a la liturgia de este día, la palabra cristal ni siquiera aparece… El Evangelio narra uno de los momentos más sublimes de la historia: la Anunciación a María, la Encarnación del Hijo eterno de Dios. Un misterio delante del cual todas las palabras humanas quedan chicas, cortas, más acá. Y entonces me acordé de un antiguo canto a la Virgen , que poéticamente describe así ese momento:

“Al cristal cruzó un destello
a su faz no la empañó;
así concibió María,
y doncella se quedó”

La comparación que, a su modo, ilustra el misterio, es tan antigua como la Iglesia misma. Con la sencillez y elocuencia del lenguaje poético, el más adecuado para decir lo que las palabras no pueden decir…

El cristal ejerce sobre el espíritu humano una fascinación misteriosa: quizás porque su “espesor” está hecho de una transparencia que evoca siempre la luz… Y “Luz” es uno de los nombres de Dios (cfr. Jn 8,12), es un sinónimo de la verdad, y es también nuestra identidad como hijos de Dios (cfr. Mt 5,14). En definitiva, los santos no son otra cosa que eso: transparencia de Dios, portadores de una luz que brilla en ellos pero que no proviene de ellos, sino de la fuente misma de toda luz, que en ellos se enciende y refleja.

La grandeza y el drama de la condición humana es que hemos sido hechos de barro (cfr. Gn 2,7) pero al mismo tiempo encendidos con una luz infinita... Luz que resplandece no sólo a pesar o por encima de nuestro barro, sino - paradójicamente - desde nuestro barro. Es la paradoja que - aparentemente- existe entre el carbón y el diamante. Sin embargo, el diamante no es otra cosa que carbón… Carbón cristalizado!!

Porqué digo todo esto? Porque creo que en su misteriosa lógica, el Señor de la historia se vale no sólo de nuestros perfiles luminosos, sino también de nuestras “opacidades” para manifestar la fuerza de su presencia amorosa y transformadora… ¿No es acaso el misterio de la Navidad? El que es Grande se hace pequeño… El que es Rico se hace pobre… El que es Fuerte se hace débil… y de este modo hace su manifestación más cercana e incontestable. Una paradoja que vale de punta a punta para la vida y la muerte de un “cura”… Alguien ha dicho - y qué razón tiene! - que el sacerdote católico es comprensible sólo si hay en él algo incomprensible…

Cuando en un vaso vacío vemos marcas dejadas por algo que ha contenido, decimos del mismo que está sucio, que ha sido usado, que necesita limpieza… Pero ¿qué pasa si esas marcas quedan en un Cáliz precisamente desde el día de la ordenación sacerdotal, y después de 15 años, cuando incluso de todo el dorado del cáliz ya no queda nada, y las marcas persisten?... Entonces esas marcas pueden ser signo de otra “marca”: la de un Amor que cuando elige nunca más se vuelve atrás, y deja definitivamente impresa la “marca” Suya: la marca del Amor… Y entonces, en esa mezcla de Cielo y barro que es cada persona humana, cada uno de nosotros tiene transparencias por las que pasa la Luz del Altísimo, pero también marcas que en su misteriosa opacidad revelan el paso del Señor por la propia historia, fragmento indiscutible de la historia de la salvación… Marcas que no hemos buscado, marcas que quizás no quisimos en un primer momento, pero que después se vuelven benditas y gloriosas, como las marcas que Cristo resucitado tiene de los clavos y la lanza…

En este día “de cristal” vuelvo a agradecer al Señor por su llamado y su amor. Con plena conciencia de ser un carbón que, en proceso de transformación (de transfiguración, para decirlo mejor!) ayuda a sus hermanos a recorrer este mismo camino, como instrumento en manos del Omnipotente. Con plena conciencia de tener del cristal, sin ninguna duda, la fragilidad… Una fragilidad siempre expuesta, pues se trata no de un cristal de vitrina, sino de un instrumento de uso diario… Como el Cáliz para la Misa…

En palabras de otro poeta (José Martí
)


Todo es hermoso y constante
todo es música y razón
y todo como el diamante
antes que luz es carbón

Alguien dijo que nuestro destino en esta vida es ser diamante, o sea ser luz. Y cada uno debe ser el minero que deberá excavar y extraer de las profundidades del alma esa piedra única y preciosa, ese MILAGRO que llevamos dentro y que somos...


1 comentario:

  1. felicidades a todas aquellas personas que cumple 15 años de estar juntos y que la vida les de la oporunidad de seguir con aquella persona por muchos años mas.

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